Review

PAUDIN Nakiri 17 cm: opiniones y análisis

Equipo editorial de Hamono Magazine · 24 de junio de 2026

PAUDIN Nakiri 17 cm con mango pakka ergonómico

El Nakiri de PAUDIN sale de la caja con un filo que sorprende incluso a quien lleva años cocinando, y lo hace por un precio que lo pone al alcance de cualquiera. Esa es su jugada y la borda: un cuchillo de verdura cómodo, agudo y fácil de mantener, sin pedir a cambio ni el desembolso ni el cuidado de una pieza de gama alta. Para quien estrena cocina japonesa, es de los puntos de entrada más sensatos que hay.

Ficha rápida
TipoNakiri (cuchillo japonés de verdura), 17 cm
Acero5Cr15MoV, monoacero inoxidable de alto carbono
Dureza56 HRC
FiloDoble bisel
MangoPakkawood ergonómico, espiga completa
Precio orientativoUnos 25-30 €

El estuche y la primera impresión

El PAUDIN Nakiri de acero macizo con patrón ondulado en su estuche de regalo abierto, con verduras alrededor

El PAUDIN llega en un embalaje muy cuidado, con un protector de hoja aparte para guardarlo en el cajón sin peligro, un detalle que se agradece en un cuchillo de este precio. Enseguida llama la atención la hoja ancha y rectangular, con su patrón ondulado que le da ese aire japonés y un acabado que luce muy bien sin caer en lo recargado. La impresión al cogerlo es la de un cuchillo de verdura serio, de los que dan ganas de estrenar con la tabla llena de hortalizas.

Un mango que se agarra solo

Detalle del mango de pakkawood ergonómico del PAUDIN Nakiri 17 cm

Nada más cogerlo, el mango se revela como una de las mejores bazas de la pieza. El pakkawood tiene una forma ovalada ergonómica, con las transiciones entre madera y metal muy bien resueltas, casi sin costuras, y cae cómodo tanto en mano grande como pequeña. El conjunto es ligero, con el equilibrio centrado en el punto de pinza, lo que reduce la fatiga en tandas largas de tabla. Es la clase de mango que invita a seguir cortando, y buena parte de la sensación agradable de uso del cuchillo viene de aquí.

El filo que deja sin palabras

El PAUDIN Nakiri 17 cm cortando verdura sobre una tabla de madera

Sobre la tabla, el filo deja sin palabras. Llega de fábrica afilado al punto de cortar la verdura sin que la mano empuje, con esa entrada de navaja que normalmente se asocia a cuchillos de varias veces su precio, hasta el punto de que quien tiene sus cuchillos bien afilados constata que este juega en otra liga. La hoja plana baja a plomo y resuelve la verdura sin tener que mecer el filo como un chef: cebolla, calabacín o un manojo de hierbas entran limpios, sin aplastar la fibra. El lomo ancho recoge lo cortado para llevarlo a la olla de un gesto, y la hoja, notablemente fina, afina todavía más el corte porque ofrece menos resistencia al atravesar el alimento. Los 17 centímetros dan recorrido de sobra para tandas largas sin cansar la muñeca. Es cómodo y práctico para el día a día con la verdura, de esos cuchillos que, una vez probados, dan ganas de comprar más piezas iguales.

Fácil de mantener cada día

Por su precio, el PAUDIN es de los que cuesta creer, y el uso lo confirma. Corta de maravilla y, respetando las normas de cuidado, mantiene el filo mucho tiempo: tras usarlo, lavarlo y de vuelta a su funda protectora. Su gran virtud práctica es lo fácil que se reafila, porque devolver el filo en una piedra de agua resulta sencillo incluso para quien empieza, gracias a la construcción simple de la hoja. A cambio pide un repaso algo más frecuente que un acero más duro, un intercambio cómodo para quien valora un cuchillo que no da quebraderos de cabeza y prefiere afilar a menudo y sin esfuerzo antes que pelearse de tarde en tarde con un acero terco. Trabajar con él da gusto desde el primer día, y esa sensación de tener una herramienta que responde sin pedir nada a cambio es buena parte de lo que engancha a quien lo estrena.

El 5Cr15MoV y el patrón de la hoja

Detalle del filo del PAUDIN Nakiri 17 cm, con el patrón ondulado sobre el acero macizo

El acero es un 5Cr15MoV, un inoxidable de alto carbono templado en torno a 56 HRC, el mismo tipo que monta buena parte de la cuchillería de cocina alemana. Su carácter encaja de maravilla con un nakiri de uso diario, porque resiste la corrosión y aguanta el trabajo sin desconcharse. Es un acero noble por su sencillez: no presume de durezas extremas, y a cambio se deja trabajar con gusto sobre la piedra, sin pelearse con la mano que lo afila. El dibujo ondulado de la hoja es un patrón decorativo y no un damasco de capas laminadas: la hoja es de un solo acero macizo, y conviene saberlo para comprar con la idea clara. No es ningún demérito a este precio, porque un buen monoacero rinde mejor que un damasco hecho a la ligera, y aquí lo que se paga es un filo excelente y un cuchillo fiable, con la estética como añadido agradable. Detrás está PAUDIN, marca de Yangjiang muy afinada para el comprador de entrada, que ha entendido a quién se dirige y construye sus piezas alrededor de lo que de verdad importa, un buen filo y un mango cómodo.

Con qué hay que tener cuidado

Quedan un par de cosas por dejar claras. La hoja es muy fina, así que conviene reservarla para la verdura y dejar el hueso y el congelado para otro cuchillo, donde una lámina tan delgada sufriría. Y el acero, a cambio de afilarse con tanta facilidad, pide un repaso de piedra algo más a menudo que un núcleo más duro, con el cuidado de siempre que desarrollamos en la guía de limpieza tradicional del cuchillo japonés.

Veredicto

Es difícil encontrar un nakiri que dé tanto por tan poco. El PAUDIN encaja de maravilla para quien estrena cuchillo de verdura y quiere un filo de los que enganchan, un mango cómodo desde el primer corte y un acero que se reafila sin complicaciones. A ese perfil le va a sacar una sonrisa cada vez que se ponga a picar. Conviene tener claro que es un nakiri de un solo acero con patrón decorativo, no un damasco laminado, y que la hoja fina pide cuidado y un repaso de piedra de vez en cuando. Asumido eso, como puerta de entrada al formato es de las opciones más redondas que se pueden poner sobre la tabla.

Puedes ver la ficha completa de este nakiri con el precio y la disponibilidad del momento.