Morioka, donde el hierro perdió el filo y volvió como tetera
En Morioka el hierro se hizo tetera, olla y campana. Cuchillos, ninguno. Cuando el Estado japonés reconoció las artesanías tradicionales de Iwate, la lista salió con hierro fundido, cómodas de madera y dos lacas, y ninguna de las cuatro corta.
No siempre fue así. A treinta kilómetros, en Ichinoseki, trabajaron los herreros de Mokusa, uno de los grupos de forjadores de espada más antiguos de Japón y una de las raíces del sable japonés. Los pagaban los Fujiwara del Norte desde Hiraizumi. En 1189 Minamoto no Yoritomo aniquiló a los Fujiwara, los herreros se dispersaron por el país y la escuela se apagó.
Cuatro siglos después llegó otro señor con otro encargo. El clan Nambu levantó su castillo aquí y trajo de Kioto a un maestro fundidor de calderas para la ceremonia del té. El hierro encontró un patrón nuevo, y este pagaba tazas.
Esa es la ciudad que se visita. El metal nunca dejó de trabajarse, solo cambió de forma cuando cambió quien lo pagaba, y todavía hoy se puede ver colar hierro a un metro de distancia.
Cómo llegar y cuánto cuesta de verdad
Desde Tokio son dos horas y diez minutos en el Shinkansen Tōhoku, unos quinientos diez kilómetros. Casi todas las guías en español dan precios que ya no valen: JR East subió las tarifas un 7,1 % el 14 de marzo de 2026.
El billete japonés se compone de dos partes. El base cuesta 9.020¥ (55,00€) y el suplemento de tren rápido 6.430¥ (39,20€) en clase ordinaria con asiento reservado, o sea 15.450¥ (94,20€) por trayecto. El suplemento baja 200¥ en temporada baja y sube otros 200 o 400 en las altas.
Se lee a menudo que el Hayabusa, el servicio más rápido de esta línea, queda fuera del Japan Rail Pass. Es falso. Los únicos trenes excluidos son el Nozomi y el Mizuho, que van por otra línea y al oeste, y la web oficial del pase lo dice con todas las letras. Lo que sí pasa es que el Hayabusa lleva todas las plazas reservadas y hay que sacarla antes de subir. Con el pase sale gratis.
Desde Sendai son treinta y ocho minutos y 6.900¥ (42,10€). El autobús Urban-gō hace el mismo recorrido en dos horas y media por 2.850¥ (17,40€), sin reserva y pagando a bordo.
El puente que se llora dos veces
El centro de Morioka queda al otro lado del río Kitakami. Para llegar hay que cruzar el Kaiun-bashi, y ese puente tiene nombre propio entre la gente de aquí: el puente de los dos llantos.
Lo cuenta la propia JR East. Quien llega destinado a Morioka lo cruza llorando porque ha ido a parar a un sitio remotísimo, y el día que se marcha lo cruza llorando otra vez porque resulta que la ciudad era preciosa. Cinco minutos a pie desde la estación, y explican el lugar mejor que un mapa.

Cruzado el río, el centro es llano y de calles regulares, y se recorre andando sin esfuerzo. El parque del castillo queda a quince o veinte minutos de la estación, y el cerezo de la roca más o menos igual.
Para ese primer tramo está el autobús circular Dendenmushi, que significa caracol por lo enroscado del trazado. Da la vuelta a sus cinco kilómetros y siete en treinta y cinco minutos, sale cada veinte y para en casi todo lo que interesa. Cuesta 150¥ (0,91€) el viaje y 400¥ (2,44€) el bono de día.
Ojo con ese precio. Subió en octubre de 2025 y el turismo oficial de Iwate sigue publicando el antiguo de 130¥, en japonés y en inglés. La cifra buena está en la web del operador. También se alquila bicicleta en la estación por 200¥ (1,22€) el día entero, desde las seis de la mañana.
Ver colar el hierro
El oficio se llama Nambu tekki, y bajo ese nombre conviven dos tradiciones que estuvieron separadas quinientos años y pertenecieron a clanes rivales. En Mizusawa se fundían ollas y calderos para casa campesina desde finales del periodo Heian, bajo los Date. En Morioka, calderas de té para el señor desde el siglo XVII, bajo los Nambu. El nombre común llegó en 1959, cuando los dos gremios se federaron.
En febrero de 1975 el Ministerio de Industria japonés lo designó artesanía tradicional. Fue la primera del país, la designación número uno.
Hay tres sitios para ver trabajar, y una advertencia antes de organizar el día: en Morioka se ve trabajar el hierro, pero no se trabaja. La web oficial de turismo municipal lista los tres talleres como visita y ninguno como taller práctico. En el complejo artesanal de las afueras hay experiencias de cerámica, teñido, cestería o telar, ninguna de fundición.

El más accesible es el museo de Iwachu, la mayor productora del sector, fundada en 1902. Se entra gratis, hay galería de exposición y una zona desde la que se ve la colada y el acabado con laca. Su web oficial da de 10:00 a 17:00 y cierra los martes, aunque los portales turísticos publican otro horario y hasta tres teléfonos distintos. Conviene confirmar antes de ir, y contar con que no todos los días hay vertido de metal.
Los otros dos son talleres históricos del centro y los dos exigen reserva. Suzuki Morihisa es una de las cuatro familias que el clan Nambu tenía en nómina, activa desde 1625; su décimotercer maestro fue el único artesano del Nambu tekki declarado Tesoro Nacional Vivo. Kamasada está en Konya-chō, el barrio de artesanos, y mezcla el método tradicional con diseño contemporáneo.
El oficio se ha reducido a cerca de un tercio de lo que fue en los noventa, y lo que lo sostiene hoy es la exportación. En esa misma década una casa de té francesa pidió a Iwachu teteras de colores. Costaron dos años de desarrollo y hoy son el setenta por ciento de sus ventas. En Europa la marca acabó siendo sinónimo del oficio.
Por qué tetera y no cuchillo
Aquí se juntaron dos cosas, y solo una viene en los manuales.
La primera es física, y empieza en el carbono. El hierro colado de una tetera lleva alrededor de un tres por ciento de carbono, funde a menos temperatura y corre bien dentro del molde hasta llenar la pieza. A cambio sale quebradizo y no se puede forjar ni afilar. El acero de un cuchillo se mueve entre el 0,02 y el 2,14 por ciento, funde más alto y se contrae al solidificar: va mal para colar, pero se forja y aguanta un corte. Son dos hierros distintos, y de ahí salen dos oficios que corren en paralelo. La forja en Echizen o en Tosa, la colada aquí.
Esa mitad la explica el material. La otra no. Iwate tenía también arena ferruginosa, la misma materia prima con la que en Okuizumo se hace el acero de las espadas, así que para el filo también había con qué.
Faltó quien lo pagara. Las dos demandas que financiaron el hierro de esta tierra durante siglos fueron la taza de té del señor por arriba y la olla del campesino por abajo, y las dos se resuelven con un recipiente. El dominio Nambu nunca levantó una industria de filo porque encargaba cultura del té y regalos entre dominios. Donde pone el dinero el señor, va el oficio. Esta última parte es lectura nuestra: los datos están documentados, pero ninguna fuente japonesa formula la cadena entera.
Y queda un epílogo. En 1857 un samurái del propio dominio de Morioka levantó en Kamaishi el primer alto horno de tipo occidental de Japón. Iwate siguió con el hierro, solo que se fue al otro extremo de la escala.
Más que el hierro
En pleno centro, dentro del recinto de un juzgado en activo, crece un cerezo de entre trescientos cincuenta y cuatrocientos años que sale de la grieta de una roca de granito. Once metros de árbol brotando de una piedra de veintitrés de perímetro. Se llama Ishiwarizakura, el cerezo que rompe la roca, y es Monumento Natural de Japón.

Se ve gratis, florece a principios o mediados de abril y fuera de horario se aprecia igual desde la acera. Dos avisos que no aparecen en ningún sitio: no se puede entrar con animales, y uno está pisando un juzgado en funcionamiento, así que la visita se hace con discreción.
A pocos minutos quedan las ruinas del castillo de Morioka, hoy parque público de acceso libre. No hay torre, solo las murallas de piedra del castillo de los Nambu, así que quien espere un castillo reconstruido se llevará un chasco. En el mismo recinto está el museo de historia y cultura de la ciudad, que subió su entrada el 1 de abril de 2026 mientras la mayoría de webs sigue publicando el precio viejo.
Y hay una pieza que suele pasar desapercibida: el museo dedicado a la juventud de Ishikawa Takuboku y Miyazawa Kenji, los dos escritores que estudiaron aquí. Es gratuito, está en el centro, cierra a las siete y ocupa un banco de 1910 que es Bien Cultural Importante de Japón. Quien busque la casa de Miyazawa Kenji tendrá que ir hasta Hanamaki, a cuarenta kilómetros.
Cerca queda el edificio de ladrillo rojo del Banco de Iwate, de 1911, obra del arquitecto de la estación de Tokio junto a un discípulo suyo nacido en Morioka. De ahí le viene el aire de familia con la estación.
Un apunte que ahorra disgustos y que no he visto en ninguna guía: en Morioka los museos cierran martes distintos. El ladrillo rojo y el museo de Iwachu bajan la persiana todos los martes. El de Takuboku y Kenji cierra el segundo del mes, el de historia el tercero y la casa machiya el cuarto. El prefectural cierra los lunes, por llevar la contraria. Cualquier martes hay algo cerrado en esta ciudad.
Dónde comer
Morioka es conocida en Japón por tres platos de fideos y los tres nacieron aquí. El wanko soba se sirve en cuencos diminutos que alguien va rellenando sin que uno lo pida, hasta que el comensal tapa el suyo y se rinde. El jajamen son fideos planos con pasta de miso y pepino. El reimen, fideos fríos de textura elástica llegados de la cocina coreana.

Los sitios se concentran entre el barrio de Zaimokuchō y las calles de alrededor del castillo, y no hace falta reservar salvo en temporada de cerezos. Al wanko soba hay que llegar con hambre y con tiempo, porque aquello se alarga más de lo que uno calcula.
Antes de coger el tren de vuelta
Si queda tarde, Hiraizumi está a hora y veinte en tren local por 1.600¥ (9,76€). Allí esperan los templos Patrimonio de la Humanidad de los mismos Fujiwara que patrocinaron a los herreros de Mokusa. Mira antes qué día viajas: el autobús circular que une los templos solo funciona fines de semana y festivos, y quien aparezca un martes se encontrará Chūson-ji y Mōtsū-ji separados y sin transporte entre ellos.
Otro apunte para quien lleve Japan Rail Pass. Al norte de Morioka la vieja línea principal dejó de ser JR en 2002 y el pase ya no la cubre. Hacia el sur sigue funcionando.
Queda al final una simetría difícil de olvidar. En Ichinoseki, a media hora de aquí, se forjaron algunas de las hojas más antiguas de Japón hasta que su señor cayó en 1189. En Mizusawa, a la misma distancia, se cuela hierro para teteras desde entonces y todavía hoy. El mismo mineral y la misma comarca dieron dos destinos que dependieron solo de quién pagaba. Cuando se cruza de vuelta el puente de los dos llantos, uno entiende bastante bien por qué la gente de aquí llora dos veces.
La próxima parada de estas rutas vuelve al sur, a las ciudades donde el hierro sí encontró su filo.
Datos prácticos
Plaza Odette · Información turística de Morioka
Oficina municipal en el centro. También alquila bicicletas y vende el bono de día del autobús circular.
- Alquiler de bici
- 1 h 400¥ (2,44€) · 4 h 600¥ (3,66€) · día 1.200¥ (7,32€)
- Horario
- 8:00–19:00
- Cierre
- Segundo martes de cada mes
- Web
- odette.or.jp
Museo de Iwachu
Galería y zona de observación de la fundición en la mayor fábrica del sector, fundada en 1902. Entrada gratuita.
- Dirección
- Minamisenboku 2-23-9, Morioka (〒020-0863)
- Horario
- 10:00–17:00 según su web oficial · los portales turísticos publican otro horario, conviene confirmar
- Entrada
- Gratuita
- Cierre
- Martes · 29–31 dic y 1 ene
- Teléfono
- 019-635-2505
- Web
- iwachu.co.jp
Taller Suzuki Morihisa
Una de las cuatro familias fundidoras del clan Nambu, activa desde 1625. Visita solo con reserva previa.
- Dirección
- Minami-Ōdōri 1-6-7, Morioka
- Horario
- 9:00–17:00
- Cierre
- Domingos
- Reserva
- Obligatoria por teléfono
- Teléfono
- 019-622-3809
Taller Kamasada
Fundición tradicional con diseño contemporáneo, en el barrio histórico de artesanos de Konya-chō. Visita con explicación del proceso, previa reserva.
- Dirección
- Konya-chō 2-5, Morioka (〒020-0885)
- Horario
- 9:00–17:30 · cierre irregular
- Reserva
- Obligatoria por teléfono
- Teléfono
- 019-622-3911
Ishiwarizakura, el cerezo que rompe la roca
Cerezo de 350 a 400 años que crece de la grieta de una roca de granito. Monumento Natural de Japón, dentro del recinto del juzgado.
- Dirección
- Uchimaru 9-1, Morioka · recinto del Tribunal de Distrito
- Horario del recinto
- 8:30–17:45 · fuera de ese horario se ve desde la acera
- Entrada
- Gratuita
- Floración
- Principios o mediados de abril
- Aviso
- Prohibido entrar con animales · es un juzgado en funcionamiento
Parque de las Ruinas del Castillo de Morioka
Murallas de piedra del castillo del clan Nambu. No hay torre ni reconstrucción: es un parque sobre las ruinas.
- Dirección
- Uchimaru 1-37, Morioka (〒020-0023)
- Cómo llegar
- 15–20 min a pie desde la estación · unos 10 min en el autobús circular
- Entrada
- Gratuita, parque público
- Teléfono
- 019-639-9057 (Parques y Jardines del Ayuntamiento)
Museo de Historia y Cultura de Morioka
Dentro del recinto del parque del castillo, así que resuelve dos paradas en una. Tiene folletos en inglés.
- Dirección
- Uchimaru 1-50, Morioka (〒020-0023)
- Horario
- 9:00–19:00 (abr–oct) · 9:00–18:00 (nov–mar)
- Entrada
- 450¥ (2,74€) · planta baja gratuita · precio subido el 1/4/2026
- Cierre
- Tercer martes de cada mes
- Teléfono
- 019-681-2100
- Web
- morireki.jp
Museo Takuboku・Kenji Seishunkan
Dedicado a la juventud de los dos escritores en Morioka, en un banco de 1910 que es Bien Cultural Importante. Gratuito y con el horario más amplio del centro.
- Dirección
- Nakanohashi-dōri 1-1-25, Morioka (〒020-0871)
- Horario
- 10:00–18:00 (última entrada 17:30)
- Entrada
- Gratuita
- Cierre
- Segundo martes de cada mes · 29 dic – 3 ene
- Teléfono
- 019-604-8900
- Web
- seishunkan.jp
Banco de Iwate, edificio de ladrillo rojo
De 1911, obra de Tatsuno Kingo, arquitecto de la estación de Tokio, con su discípulo Kasai Manji, natural de Morioka. Bien Cultural Importante.
- Horario
- 10:00–17:00 (última entrada 16:30)
- Entrada
- Zona expositiva 300¥ (1,83€) · vestíbulo y sala de lectura gratuitos
- Cierre
- Martes · 29 dic – 3 ene
- Teléfono
- 019-623-1111
- Web
- iwagin-akarengakan.jp
Museo del Nambu Tekki de Ōshu
La otra mitad del oficio, en Mizusawa. Taller de fundición reconstruido con herramienta real y una maqueta de horno de cuatro metros. A un minuto de la estación del Shinkansen.
- Dirección
- Mizusawa Hanedachō Ekimae 1-109, Ōshu
- Cómo llegar
- 1 min a pie de la estación Mizusawa-Esashi · 27–31 min desde Morioka
- Horario
- 9:00–17:00
- Entrada
- 200¥ (1,22€) · gratis hasta bachillerato
- Cierre
- Solo fin de año y Año Nuevo
- Teléfono
- 0197-23-3333
Museo Municipal de Ichinoseki
Sala permanente dedicada a los herreros de Mokusa, considerados una de las raíces del sable japonés. Conserva cuatro hojas, una firmada.
- Dirección
- Genbichō Okinono 215-1, Ichinoseki (〒021-0101)
- Horario
- 9:00–17:00 (última entrada 16:30)
- Entrada
- 300¥ (1,83€) · estudiantes 200¥ (1,22€) · gratis hasta secundaria
- Cierre
- Lunes y fin de año
- Teléfono
- 0191-29-3180
Autobús circular Dendenmushi
Circular del centro, 5,7 km y unas veinte paradas. Para en casi todo lo que interesa de esta ruta.
- Salida
- Estación de Morioka, salida Este
- Billete
- 150¥ (0,91€) · bono de día 400¥ (2,44€)
- Frecuencia
- Cada 20 min · primer servicio a las 9:00
- Pago
- Efectivo y tarjetas IC (Suica y compatibles)
- Web
- iwatekenkotsu.co.jp
Datos verificados con fuentes oficiales japonesas. Horarios y precios pueden cambiar; conviene confirmar en la web oficial antes de viajar. Las conversiones a euros son orientativas y dependen del cambio del día (en torno a 1.000¥ ≈ 6,1€).
